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Trasplante de cartílago

El cartílago articular sano (hialino) es esencial para el funcionamiento adecuado de la rodilla, permitiendo movimientos prácticamente sin fricción. El cartílago articular es capaz de absorber tensiones y fuerzas equivalentes hasta 8 veces al peso corporal.

 

Los defectos del cartílago articular tienen muy poco potencial de auto-reparación porque el cartílago contiene muy pocas células “vivas” y el flujo sanguíneo es relativamente escaso. Incluso un defecto pequeño del cartílago articular de la rodilla puede generar considerable dolor, bloqueo, edema y otros síntomas que limitan la actividad y frecuentemente precipitan la osteoartritis degenerativa (OD).

 

Las técnicas quirúrgicas tradicionales que pretenden rellenar el defecto del cartílago articular (como microfracturas o desbridamiento) solo forman tejido cicatrizal (fibrocartílago) cuya estructura es diferente a la del cartílago hialino articular original.

El fibrocartílago es mucho menos resistente a las grandes tensiones mecánicas en la rodilla que el cartílago hialino (articular) original y suele destruirse en 3 años, causando mayor daño a la articulación, precipitando la aparición de osteoartritis degenerativa de la rodilla, y la necesidad de una artroplastia de rodilla más temprana. Se ha desarrollado el trasplante de cartílago o implantación de condrocitos autólogos (ICA) para rellenar dichos defectos traumáticos con cartílago duradero y estable similar al hialino en lugar de tejido cicatrizal (fibrocartílago). De esta manera, se ofrece la posibilidad de resultados clínicos muy superiores con reducción de dolor y mayor longevidad de la rodilla.

 

Brittberg en 1994 describió inicialmente la técnica de ICA, en la cual mediante una artroscopia (cirugía minimamente invasiva) se obtiene una pequeña biopsia de cartílago vivo del borde de la rodilla. Los pocos miles de condrocitos (células de cartílago vivas) contenidos en la biopsia se cultivan y multiplican (generalmente se obtienen entre 4 y 8 millones de células vivas) para utilizarlos como reemplazo en la rodilla en una segunda operación con mini incisión, debajo de un parche sintético (colágeno absorbible) que se sutura y pega en el defecto del cartílago, creando un sello impermeable sobre las células vivas de cartílago trasplantadas que a lo largo de 6 – 12 meses, producen nuevo cartílago en la rodilla. Actualmente existen sistema comerciales con los que se pueden realizar trasplantes con injertos de mayor tamaño.

Las opciones terapéuticas actuales para tratar este problema incluyen:

 

Desbridamiento. Consiste en la extracción de fragmentos condrales inestables, osteofitos, exceso de membrana sinovial, meniscos degenerados y ligamentos desgarrados. Aunque se ha visto que el desbridamiento facilita un alivio del dolor y la mejora de los síntomas, se puede esperar que éstos regresen con el tiempo[1] . Las investigaciones actuales han demostrado que los mejores candidatos para desbridamiento y lavado son los que sufren de síntomas mecánicos (sensación de captura o de bloqueo al intentar doblar o enderezar la rodilla), que pueden ser causados por un desgarro del menisco o cuerpo suelto[2] .

 

Perforaciones (Microfracturas): mediante artroscopia se realizan perforaciones en el defecto condral para así liberar al microambiente moduladores biologicos que estimulan la generación de fibrocartilago.

 

Abrasión: El objetivo es desbridar los límites del defecto del cartílago articular para sostener un borde uniformemente contorneado de colágeno fresco, capaz de adherirse a un coágulo de fibrina. Entonces, el hueso subcondral se rompe y permite a la sangre perfundir para la formación de un coágulo de fibrina.

 

Trasplante osteocondral autologo (Mosaicoplastia - OATS): es un procedimiento  en el que se utiliza el artroscopio. Se utilzian cilindros de 5 a 12mm de diámetro y de 15 a 20mm de longitud que son tomados de zonas que no reciben carga de las articulaciones para tratar defectos de tamaño pequeño y mediano.

 

Trasplante osteocondral con injerto de banco (Alogenico): Se utiliza injerto cadaverico. Esta técnica expone el defecto del cartílago mediante una pequeña artrotomía que coloca un “taco” de aloinjerto osteocondral en el contorno del defecto. Esta indicado en defectos del cartílago mediano y grande.

 

Implantacion de condrocitos autologo: Se distingue por utilizar técnicas de bioingeniería para crear tejido de cartílago hialino, como el implante de condrocitos autólogos (ICA) o el implante de células madre mesenquimatosas (MSC). Hasta el momento, hay pocos reportes clínicos en seres humanos sobre estos implantes, pero no se han encontrado resultados significativos al compararlos con el ICA.

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